En el Ayuntamiento de Badajoz nadie habla de otro tema. De puertas para adentro. Porque de puertas para afuera no ha habido ningún pronunciamiento ni comentario ni declaración, a pesar de la insistencia de los medios de comunicación, sobre la dimisión del concejal del PP Franciso Javier Pizarro, que tomó esta decisión el sábado después de que la noche anterior diese positivo en alcoholemia mientras conducía. Pizarro ya tiene repuesto. No ha sido fácil porque quedan menos de cuatro meses para que termine el actual mandato. La nueva concejala del PP en el Ayuntamiento de Badajoz será Loli Vázquez Rafael, profesora en la Facultad de Educación y exdirectora de la Casa de la Mujer de Badajoz, cargo que ocupó cuando el popular José Antonio Monago fue presidente de la Junta de Extremadura.

No le correspondía a Loli Vázquez ocupar la vacante que deja Pizarro. Figura como número 14 en la lista a las elecciones municipales de 2019 con el equipo de Francisco Javier Fragoso. Antes que ella, en el puesto 13, está la profesora Pilar Montero González, que ha renunciado a entrar en el ayuntamiento. El coordinador local del PP, Antonio Cavacasillas, la llamó para informarle de que era la siguiente en la lista. Pero Pilar Montero lo ha rechazado por motivos profesionales. Es profesora en el colegio Nuestra Señora de Fátima, en La UVA, desde hace 20 años y tiene por delante proyectos por desarrollar que no quiere interrumpir, a pesar de su disponibilidad a los planes del partido. Para Montero hubiese sido su primera experiencia en política.

El alcalde, Ignacio Gragera, no se ha pronunciado sobre lo ocurrido este fin de semana, aunque esta mañana está en el ayuntamiento. De hecho, ha asistido en el salón de plenos a la toma de posesión de siete nuevos funcionarios.

Francisco Pizarro ha presentado esta mañana el escrito de dimisión y la entrega de su acta de concejal. En el pleno ordinario de la corporación municipal, que tendrá lugar el próximo lunes, 30 de enero, se dará cuenta de su decisión y a partir de ese momento el ayuntamiento solicitará a la Junta Electoral Central que le remita el acta del siguiente en la lista. En este caso de Loli Vázquez. La duración de este proceso se estima entre 7 y 10 días. Cuando el ayuntamiento disponga del acta, la nueva concejala tomará posesión en el siguiente pleno, dentro del punto segundo del orden del día.

La de Pizarro es la cuarta dimisión que se ha producido dentro del grupo municipal del PP en este mandato. La más temprana fue la de María Dolores Álvarez Nogués, que llevaba las áreas de Servicios Sociales, Mayores, Mujer y Cooperación al Desarrollo. El nuevo equipo de gobierno que resultó de las elecciones de mayo de 2019 tomó posesión en junio y Dolores Álvarez renunció en noviembre. Lo hizo por motivos personales. En diciembre entró en su lugar Paloma Morcillo, que ya había sido concejala en la anterior legislatura. Pero los insuficientes resultados de su partido le impidieron entrar de nuevo en la corporación. Había permanecido en el ayuntamiento como cargo de confianza. Posteriormente, en junio de 2021 renunció a su acta el hasta entonces alcalde de Badajoz, Francisco Javier Fragoso, para dar cumplimiento al acuerdo suscrito entre el PP y Cs por el que se repartían la alcaldía. Fragoso dejó el ayuntamiento y la vacante la ocupó Francisco Javir Gutiérrez Jaramillo, que ya fue concejal en tres legislaturas anteriores. Es el concejal de Ferias y Fiestas. La tercera renuncia fue la de María José Solana, en agosto de 2022, después de que el alcalde de Cs, Ignacio Gragera, la despojara de todas sus funciones por el acuerdo fallido para la equiparación salarial de la Policía Local. Solana había sido mano derecha de Fragoso, primera teniente de alcalde y portavoz del equipo de gobierno De nuevo corrió la lista de la candidatura del PP. Fue en ese momento cuando entró Francisco Javier Pizarro, que tomó posesión en septiembre. Ha durado cuatro meses.