El director general del Badajoz, Leo Casanova, ha sido detenido este lunes. El dirigente blanquinegro ha ofrecido su versión este martes a través de un escueto comunicado en el que no niega estos hechos, aunque también ha querido matizar que se «presentó de forma voluntaria» en las dependencias policiales de Madrid para prestar declaración. Al parecer, esta detención se ha producido debido a unos altercados que tuvieron lugar durante el pasado mes de septiembre en la capital de España, coincidiendo con el encuentro correspondiente a la quinta jornada liguera en la que el conjunto pacense se medía en tierras madrileñas al Real Madrid Castilla. En esa supuesta pelea, estaba presente el propio Leo Casanova, junto con el responsable del Área Social del club, Jonathan Romero, que también ha tenido que pasar por comisaría para esclarecer los hechos. En la información publicada este martes en el diario HOY, se sostiene, que tanto Leo Casanova como Jonathan Romero han sido puestos en libertad.

Casanova es la persona de máxima confianza del propietario de la entidad blanquinegra, José Luis Orantes, que está al frente del Grupo Atlantic, y que se hizo con el 60% del accionariado del club pacense el pasado mes de junio, justo antes del nombramiento del nuevo consejo de administración. Actualmente, este grupo mexicano, que tiene la parte mayoritaria de las acciones, está negociando con el grupo Oliver -que porta el 40% restante- el traspaso de acciones para tomar el control absoluto del Badajoz. Hasta el momento, la operación no se ha llevado a cabo, aunque fuentes de la propiedad se muestran optimistas, ya que han transmitido en todo momento que las negociaciones «van por buen camino». En las próximas semanas podría haber novedades al respecto.

El club se desmarca

El director general del conjunto blanquinegro ha resaltado durante la breve exposición de su texto que se trata de «algo privado» y desmarca en todo momento al club de todo este caso. Desde el propio CD Badajoz aseguran no tener constancia de que este hecho vaya a tener consecuencias en la figura que ocupa actualmente el mexicano en el club, ni que se contemple un posible cese. 

De hecho, la jornada del propio club ha transcurrido con absoluta normalidad en las últimas horas, como si nada de esto hubiera sucedido. Su actividad en las redes sociales ha sido la habitual, ya que han compartido las mismas publicaciones que cualquier otro día, También ha habido calma aparente en la jornada de trabajo en la que han regresado a los entrenos después de descansar este lunes tras su triunfo del pasado sábado en casa ante el Alcorcón. La sesión ha tenido lugar en las Instalaciones del Viejo Vivero, con el objetivo de preparar el compromiso que tendrá lugar en la matinal del próximo domingo ante el Algeciras en el Nuevo Mirador.