Miguel Díaz es hostelero por herencia y podríamos decir que también por afición. Tras su barra no falta el buenos días y la recomendación de la mañana, es la cotidianeidad de quien conoce a sus parroquianos. Dentro del bar de Miguel todos hablan entre ellos. En su terraza, sin embargo, se desayuna en el marco del nuevo corredor verde. Tostada con vistas.

Precio: 2 euros

Propuesta de desayuno de CAFETERÍA STADIUM. Santi García

- ¿Por qué centras tu oferta en los desayunos?

Badajoz es una ciudad de desayunos. Y más la zona centro, puntal absoluto de los desayunos. Entiendo que con los trabajadores de oficinas es la mejor salida que tenemos los hosteleros de la zona, es nuestro tipo idóneo de negocio.

-  Estás en zona escolar y cerca de un centro de salud pero a la vez eres un bar de barrio. ¿Cuál es tu público mayoritario?

Te vas a sorprender. Lo que más pasa por aquí, de lo que más me nutro, son empleados del palacio de congresos y músicos de la Orquesta de Extremadura. Vienen a diario y cuando hay evento, que suele ser casi cada fin de semana, también nos vienen a visitar. En segundo plano ya nos llega gente del centro de salud de Los Pinos y de los dos colegios que tenemos aquí al lado. Muchos ya son amigos.

- Tú llamas a la gente por su nombre cuando entra por la puerta.

Sí. Se lo que van a pedir cuando entran, y eso al cliente del bar le aporta tranquilidad. Al final consigues ser parte de su rutina, de su diario. Ellos saben a dónde van porque saben que aquí cuidamos de lo que van a tomar y también saben cómo se van a ir de satisfechos. Saben cómo nos vamos a comportar con ellos.

- ¿Eso se ha ido perdiendo?

Poco a poco sí. Cada vez el servicio es más impersonal. Los bares vienen y van, los propietarios también, y quedan pocos establecimientos que lleven anclados muchos años en el mismo lugar.

- ¿Cuál es el ingrediente estrella de tus tostadas?

Hoy en día el mundo de las tostadas es extensísimo. Hay muchas que vienen muy bien preparadas. La típica blanca york-queso sale bien, el jamón que tenemos es muy bueno… pero yo siempre ofrezco lo más típico de la tierra, la cachuela. La cachuela es para mí la mejor tostada que existe y también la mejor que ofrecemos.

-  Acompañada de un buen café. ¿Por qué todo el mundo dice que el tuyo está tan bueno?

Es tan especial porque aparte de ser bueno, que lo es, se pone con mucho cariño y mucho amor.

-  Junto a tu local se ha inaugurado un tramo del corredor verde. Ahora tu terraza se ha convertido en una de las que mejor vistas tiene de toda la ciudad.

A día de hoy es un regalo. El tiempo que han durado las obras, lo contrario. Para mí ha sido peor que la pandemia incluso, imagínate.

-  ¿Has notado un aumento de ventas desde que tienes este marco?

La gente viene a sentarse fuera y desayunar, por supuesto. Llevamos unas semanas, desde que el parque abrió al 100 %, que sí que se nota. El tiempo cambió y acompaña menos, pero ya vendrá la primavera. Además he decorado la terraza con unas yucas. Ahora tengo solo una decena pero son la avanzadilla de lo que será esto cuando el tiempo esté bueno.

-  El local de al lado era el que tu abuelo compró para tu tío. Ahora tú te vuelves a quedar con él. ¿Por qué?

Porque es una ilusión que tenía desde que cogí las riendas del negocio de mi padre, entiendo que tanto a él como a mi tío les hubiera gustado, incluso a mi abuelo. Es la historia del bar. El empujón de cómo ha quedado la calle con la obra era el empujón que necesitaba para decidirme a ampliar el negocio de esta forma.

UN CAFÉ Y UNA TOSTADA CON SABOR A HERENCIA FAMILIAR

Este bar abre sus puertas en 1968 cuando Antonio compra dos espacios comerciales contiguos en la calle Stadium para que trabajasen sus hijos. A día de hoy su nieto, Miguel, el que continúa detrás de una de esas barras. Ahora el hostelero ha vuelto a comprar el local de su tío para unirlos y recuperar el legado que quiso crear su abuelo.