Nubes y claros en el cielo pero no en el ánimo de pacenses y visitantes, que ayer se echaban a la calle sin dar opción a que nadie les estropeara la jornada.

Las murgas infantiles y juveniles fueron las reinas de la calle durante la mañana. Los Supercoco, una de ellas, estuvo cantando desde las doce. Entre el público, carnavaleros de murgas adultas que aplaudían a los pequeños murgueros. 

Los Supercoco cantando en Capitanía. jota granado

Alrededor de las 14.00 horas San Atón y San Francisco eran un hervidero y el resto de calles del centro comenzaban a acoger actuaciones de murgas adultas. Las Espartanas, una de las debutantes en el concurso, emocionaban al público en la plaza Alta. Yo No Salgo hacía lo propio frente a Capitanía. Los Chungos cantaban en la plaza de la Soledad y Ahora es Cuando en Juan Carlos I. Comenzaba el carrusel de actuaciones del sábado de Carnaval.

Las Espartanas, ayer, en una actuación callejera en la plaza Alta. jota granado

El centro de la ciudad se iba convirtiendo en una fiesta. El sol, que hacía su aparición a ratos, fomentaba la salida de familias completos y grupos de amigos que se acercaban hasta las inmediaciones del López de Ayala.Los que traían mesas y sillas acababan montando su ‘campamento base’ en San Atón. Los que venían con comida pero sin infraestructuras, hacían lo propio en San Francisco.

San Atón, ayer al mediodía. jota granado

Mesas y sillas

Lourdes y su grupo de amigos entraron en esta última plaza con el menú completo: empanadas, tortillas, filetes y hasta una pata de jamón en un jamonero. Utilizaron uno de los bancos de San Francisco de mesa improvisada. «Esta norma nueva de no poder traer mesas y sillas nos ha estropeado nuestra tradición del sábado de Carnaval pero hemos venido pronto para coger un banco». No todos fueron tan respetuosos como ellos: algunos grupos sí colaron pequeñas mesas donde apoyar los enseres.

Lourdes, su familia y sus amigos, con el jamón a cuestas. jota granado

Pasado el mediodía pequeños chubascos hicieron acto de presencia, lo que no frenó a los carnavaleros. Aguantaron frente a los diferentes DJs de las plazas con los paraguas abiertos. San Juan, por su parte, sí notó el mal tiempo y el ambiente fue más apagado que en años anteriores. 

La lluvia no sorprendió a los carnavaleros, que iban preparados con paraguas. jota granado

Las comparsas, las agrupaciones que se están llevando la peor parte este Carnaval, pudieron lucir sus proyectos en la pasarela Falcap-Cruzcampo instalada en Puerta Palmas. Aunque el viento y el cielo gris amenazaban con aguar la fiesta, nada pudo con ellas y con sus ganas de dar espectáculo. Alrededor de las 14.00 horas ya hubo gente cogiendo sitio para verlas. «Si llueve me abro un paraguas, pero el martes no voy a estar y aquí me mato el gusanillo», decía Lolo Ruiz, de Ciudad Real y visitante anual del Carnaval de Badajoz. «Vine por primera vez con amigos hace unos años y repito desde entonces».