La Policía Nacional ha detenido a uno de los presuntos autores de los dos atracos cometidos esta mañana de viernes en Badajoz a punta de pistola. Según acaba de informar el cuerpo policial, el detenido, que ha sido localizado en una céntrica plaza de la ciudad, en torno a las 11.00 horas, es un varón de 38 años y está acusado de ser uno de los responsables de los robos con violencia.

Apenas diez días ha durado la tranquilidad en los negocios abiertos al público en Badajoz. Esta mañana de viernes festivo, a primera hora, se han producido dos nuevos atracos a punta de pistola en sendas cafeterías del parque de San Fernando: Forn de Campos y Café con Alma, situadas a pocos metros una de la otra. Los autores han llegado a disparar, aunque no ha habido heridos.

Esta vez han sido tres los ladrones que han intervenido y circulan en un coche, un Ford Focus. Uno de ellos ha permanecido en el interior del vehículo, que han dejado aparcado en doble fila enfrente del centro de salud, más abajo del quiosco del parque, y los otros dos se han bajado. Ambos ocultaban sus rostros y sus cabezas con pasamontañas y capuchas y llevaban guantes. El que permanecía en el coche llevaba la cara descubierta. Aunque todos los testigos coinciden claramente en que son tres los hombres que intervienen en los atracos, la Policía Nacional sólo está buscando a dos autores, uno de ellos acaba de ser detenido y continúa las investigaciones. Los agentes descartan que estos robos con violencia estén relacionados con los cometidos por los ladrones de la moto.

Eran las 7.45 horas aproximadamente. Primero han entrado en la cafetería Forn de Campos, en cuyo interior había dos camareras y una clienta en una mesa desayunando. Este local abre a diario a las 7.00 horas. Los dos portaban pistolas. Uno de los atracadores se ha quedado sujetando la puerta y apremiando al otro, que ha pedido a la camarera que le diera la recaudación, "la Lotería" y todo lo que tuviera. Finalmente, se ha llevado lo que contenía el cajón de la caja registradora y el bote. Ha llegado a saltar la barra. A una de las camareras le ha dado tiempo a tocar el botón de alarma, pero han intervenido demasiado rápido. Mientras actuaban, apuntaban a las dos trabajadoras con las pistolas.

Las dos cafeterías están separadas pocos metros. A. M. R.

Seguidamente, se han dirigido a la esquina a la cafetería Café con Alma, separada de la anterior por una frutería y un portal de viviendas. Este establecimiento aún no había abierto al público. Fuera estaban dos trabajadores y, dentro, la cocinera. La joven que estaba montando las mesas ha escuchado a su madre gritar en el interior y cuando se ha asomado ha visto a dos hombres de negro, encapuchados y con armas. Han arrancado la caja registradora de cuajo. Los dos camareros los han seguido. En ese momento las puertas traseras del vehículo estaban bloqueadas y uno de ellos se ha vuelto hacia atrás para amenazar a los trabajadores. Han llegado a disparar al camarero, que no ha sufrido daños, pero sí ha sentido dos impactos, en el pecho y en la cara. Con las prisas, al atracador se le ha caído la pistola al suelo y allí la ha dejado. Ya está en poder de la Policía Judicial, que se ha hecho cargo de la investigación.

Esta mañana, cuando han ocurrido los hechos, hasta el lugar ha tenido que desplazarse una ambulancia para atender una crisis de ansiedad.

Según acaba de confirmar la Policía Nacional, los autores de los dos robos con violencia han obtenido un botín de unos 500 euros. Los agentes destacan que se ha comprobado que las armas de fuego que llevan son de bolas, es decir, no contienen munición real y aunque impactan, no perforan.

"Venimos a robar"

En la cafetería Forn de Campos, dos horas después de lo ocurrido, Virginia todavía tiene el susto en el cuerpo. Lleva 15 años en la empresa y nunca antes ha sido víctima de un atraco. Había abierto ella la cafetería a las 7.00 de la mañana. A primera hora suele estar sola, hasta las 7.30 horas. Afortunadamente, cuando ha sucedido, estaba con una compañera. De repente han entrado dos encapuchados. Cree que son jóvenes, españoles. "Han hablado y no tienen acento extranjero". En cuanto los ha visto, Virginia ha hecho una señal a su compañera por debajo de la barra. "Han dicho: venimos a robar". Ella ha reaccionado pulsando el botón de la alarma y les ha abierto el cajón de la caja registradora. Uno de los atracadores ha saltado la barra para acceder al interior, aunque está abierta. "Se han llevado el cajón prácticamente entero y el bote nuestro". Querían Lotería, que no tienen, y la recaudación de ayer, que tampoco estaba ya en el establecimiento. Mientras esto ocurría mantenían las pistolas apuntándolas. "Nos han dicho que no nos iban a hacer nada, pero teníamos las pistolas enfrente". Virginia no ha llegado a ver el coche en el que se trasladan. Todo ha ocurrido en pocos minutos. "Ha sido muy rápido, uno se quedó en la puerta y daba golpes con la pistola en el cristal para que el otro se diese prisa".

Virginia tenía conocimiento de la oleada de robos que se han producido en Badajoz las últimas semanas. "Pero nunca te lo esperas, sabía que podía pasar, sobre todo a esas horas que no hay nadie por la calle". "Si me coge sola, me da algo". Reconoce haber sentido miedo. A la pregunta de si ha temido que le ocurriese algo, no duda en contestar de manera afirmativa. "Si, porque no sabes nunca cómo van a reaccionar, ellos esperarían encontrar aquí una buena recaudación, pero no". A pesar de lo que le ha pasado, ha seguido trabajando. "Tengo todavía el susto en el cuerpo, no se me va a quitar en todo el día". La policía no ha tardado en llegar. "Pero lo hacen tan rápido que no da tiempo".

Dos impactos

Los atracadores no han llegado a subir el coche porque se han dirigido rápidamente a la esquina para entrar en Café con Alma. Eran las 8.05 horas. Andrea y Félix estaban fuera montando las mesas en la terraza. La madre estaba en el interior. "Escuché mucho ruido dentro, me asomé y vi a dos personas encapuchadas, oí a mi madre gritar y llamé a Félix", cuenta Andrea. Félix reaccionó. "Pensé que se había caído, pero vimos salir a dos personas encapuchadas, con guantes, empecé a insultarlos, he salido detrás de ellos, han intentado entrar en el coche pero tenían la cerradura bloqueada, les hemos cogido la matrícula, han sacado el arma y me han disparado". No ha resultado herido. "Si hubiese sido de verdad, me dieron el sitio", pues recibió impactos en la cara y en el pecho. El arma se les ha caído al suelo, que está en poder la policía, a la que también han facilitado el número de matrícula.

De esta cafetería se han llevado la caja registradora entera "y el destrozo que han hecho al arrancar los cables". Hoy ya no podrán abrir. A la cocinera han llegado a amenazarla con las armas "diciéndole que se estuviese quieta y que no se moviese". Cuando los atracadores salieron corriendo "nuestra reacción fue salir detrás de ellos", cuenta Andrea. "En el momento en que se dieron cuenta, se dieron la vuelta, nos apuntó con la pistola, nos quedamos quietos, al ir al coche no se les abrió la puerta, hasta que consiguieron entrar, cogimos la matrícula y cuando nos vieron, salió uno de la parte de atrás y nos volvió a amenazar, para que nos fuésemos de ahí", explica la joven.

En esta cafetería no es el primer robo que sufren. Hace seis meses les rompieron una de las lunas y entraron en el local. "Desgraciadamente en la hostelería estamos vendidos y ya llevamos varios compañeros a los que han atracado", lamenta Félix. "Pero no podíamos imaginar que fuese en este momento precisamente, a primera hora de la mañana, no cuando estamos cerrando y tenemos la caja hecha", apunta Andrea. Félix añade que ha sido "una casualidad" que no hubiese policías desayunando, pues suelen juntarse varios cada mañana en Forn de Campos. "Hoy no había y han aprovechado ese momento".

Estos dos atracos se suman a los cometidos por los ladrones en moto. Los últimos sucedieron en 28 de noviembre. Hubo cuatro atracos e intentaron otro más, en negocios de Ciudad Jardín y Las Vaguadas.