La capilla de la Asunción de la iglesia de Santa María la Real esconde en sus bajos una parte de la historia pacense. En la cripta, bajo una losa gris de varios kilos, se encuentran los restos de Sebastián Montero de Espinosa, ilustre vecino pacense que, entre otras cosas, impulsó la creación del hoy conocido como Hospital Provincial. 

Pronto este secreto que pocos sabían no solo se convertirá en voz pópuli, sino que además será visitable. Según explicó Manuel Ruiz, párroco de la iglesia, en octubre de 2024 se cumplirán 400 años de la compra de la cripta por parte de Montero de Espinosa a los frailes Agustinos. «¿Qué mejor ocasión tendrá nuestra parroquia para rescatar del olvido la figura de este ciudadano?». Según el cura, Montero de Espinosa adquirió este recinto funerario para él y sus sucesores, por lo que colocaron su blasón -que aún se puede ver hoy en día- en la capilla.

El arzobispado Mérida-Badajoz y Fundación CB colaboran ahora para poner en marcha el proyecto de recuperación y saneamiento de la cripta. En el día de ayer, ambas instituciones firmaron un convenio mediante el cual la fundación se compromete a ayudar a la parroquia con los gastos de los trabajos « para colaborar con la historia y siguiendo el hilo de la razón por la que vinimos al centro, rehabilitar el Casco Antiguo», dijo el presidente, Emilio Vázquez.

Manuel Ruiz, Celso Morga y Emilio Vázquez tras la firma del acuerdo. S. GARCIA

En la actualidad, esta cripta queda a la vista al retirar la pesada piedra que cubre su entrada. Al abrirla se pueden apreciar cómo, además de tierra, hay restos de obras anteriores que han servido de relleno. No se conoce a ciencia cierta, sin embargo, cómo es la estructura de la misma: se sabe que tiene una profundidad de, como máximo, dos metros y medio y que los enterramientos se realizaban al final de la misma, bajo lo que hoy en día es el altar donde se puede ver a Santa Rita. 

Los trabajos para preparar el espacio se alargarán en el tiempo durante algo más de un mes y tendrán un coste aproximado de 10.300 euros. Según Ruiz, se trata de un proyecto que puede llegar a ser interdisciplinar ya que puede que aparezcan restos óseos que darán la oportunidad de abrir estudios para identificar a los difuntos allí enterrados así como su sexo, edad o enfermedades. 

Estado actual del interior de la cripta. S. GARCIA

Además, la limpieza del recinto funerario puede ayudar a encontrar más de una lápida «que fueron rotas y metidas en la bóveda en las distintas obras que hubo del suelo en el siglo XIX» y sobre las que se podrán hacer estudios que indiquen «si hay restos de otros templos sagrados y que ayuden a comprender la construcción del claustro grande. No es solo un desescombro, entrar y vaciar», explicó el párroco. Por todos estos motivos, para estos trabajos se contará con un médico forense y con Rocío Sardiña, arqueóloga. 

Este proyecto es uno más de los que se están desarrollando en el templo de San Agustín desde hace más de siete años. Gracias a ellos se descubrió «que la torre no es hueca, como así se pensaba», que la parroquia cuenta con una capilla del rey de Manilia o incluso se ha conseguido unir a los patronos del templo -enterrados en sus criptas- con las familias de Badajoz. 

«Apostar por este proyecto es poner en valor la historia del templo para crear una marca de valor histórico que ayude al desarrollo de la ciudad. Queremos devolver la historia a la ciudad de Badajoz para sus ciudadanos», añadió Ruiz. «Aun queda mucho puzzle por hacer en este templo».