«No es una catedral lo que hay que hacer, es una simple glorieta», dice con ironía un vecino de Cerro Gordo, donde llevan una década esperando que se construya la segunda rotonda de acceso a la barriada por la N-V. Ahora este barrio pacense, con más de 7.000 habitantes, cuenta con una sola glorieta para acceder desde todas las direcciones y una segunda entrada en forma de T, que solo permite entrar desde Badajoz y salir del barrio, pero no cuando se circula desde Talavera la Real, porque la línea es continua y los vehículos no pueden detenerse, puesto que no hay un tercer carril. Esta situación obliga a los conductores a realizar todo el recorrido y dar la vuelta para poder llegar a la barriada.

El Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana aprobó en febrero de 2022 el proyecto para construir esta segunda rotonda, con una inversión de 800.000 euros. A punto de cumplirse dos años, los vecinos siguen sin saber cuándo se hará. «No nos han comunicado ningún plazo y continuamos esperando», explica el presidente de la asociación vecinal, Francisco José Samino. 

Aunque no hay fecha para el inicio de las obras, según informó la Delegación del Gobierno en Extremadura, la redacción del proyecto ha entrado en su «fase final» y Demarcación de Carreteras y la Dirección General de Carreteras están trabajando «intensamente» para que esté terminado «en unas semanas». Una vez concluido, y tras recibir el visto bueno del ministerio, se licitará esta actuación, según señalaron las mismas fuentes. 

La entrada en forma de T a Cerro Gordo -en el punto kilométrico 393,5- está a la altura del centro de salud, que también atiende a los vecinos de la Urbanización Golf Guadiana, que no tienen más remedio que dar un rodeo de varios kilómetros para llegar.

El propio ministerio reconoció que esta intersección no resolvía de forma adecuada la movilidad en este entorno. Por eso, se va a sustituir por una rotonda circular con una calzada anular de 28 metros de radio exterior y dos carriles de 4 metros de anchura cada uno. 

Infografía de la futura rotonda que se construirá. LA CRÓNICA

Para mejorar la seguridad vial, también se ha diseñado una conexión para la reposición de un acceso en las inmediaciones de la glorieta, con el objetivo de garantizar la entrada a varias parcelas. El proyecto se completa con la restitución de servicios, señalización y balizamiento y la instalación de sistemas de contención de vehículos y drenajes.

Los vecinos llevan años reclamando que se agilicen los trámites, pues la densidad poblacional y el flujo de vehículos precisa de esta segunda rotonda de acceso a la barriada.

También demandan otra actuación al ministerio, pendiente aún de ser atendida: la instalación de pantallas antirruido en el tramo de la A-5 más próximo a los edificios de viviendas, para reducir las molestias del ruido que causan los vehículos.