La noche de Navidad de 1223, San Francisco de Asís conmemoró el nacimiento de Jesús como una representación viviente en la localidad italiana de Greccio. Fue el primer belén de la historia y para conmemorar que este mes de diciembre se cumplen 800 años, la Asociación de Belenistas de Badajoz se ha inspirado en la «humildad» que caracterizaba al santo para recrear el suyo, que este viernes se inauguró en el Museo de la Ciudad Luis de Morales, junto a la exposición de 22 dioramas, todos ellos de belenistas pacenses.

El belén monumental, de apariencia más sencilla y tradicional que en años anteriores, recrean una casa de labor algo desvencijada, en la que encuentran refugio San José y la Virgen. Consta de cuatro planos: dos interiores y dos exteriores. Con los primeros, más cerrados, los autores han querido reforzar la idea de «intimidad», para que el público «se sienta dentro», según explicó José Luis Chaparro, de la Asociación de Belenistas, que presentó el belén junto a la presidenta del colectivo, Soledad Ayuso, el alcalde, Ignacio Gragera, y el concejal de Cultura, José Antonio Casablanca. 

San José ha salido de la estancia y, a su vuelta, se encuentra fuera a la Virgen y al niño, al que están adorando los Reyes Magos. «Parece que cuesta encontrar la escena principal, pero San José indica donde hay que mirar y nos guía hasta el nacimiento», apuntó Chaparro. 

Como ‘guiño’ a San Francisco de Asís, además de aparecer su figura, se ha diseñado un pueblo con reminiscencias italianas.

Este año, como novedad, hay otro belén, menos tradicional, en el que las figuras son personajes de los cómic del historietista Francisco Ibáñez, fallecido el pasado mes de julio. Es obra de Gema Zamora, que ha querido rendir homenaje al «maestro» que tantos buenos momentos le ha hecho pasar con sus tebeos. San José es Mortadelo, la Virgen un personaje femenino de ‘Asterix’ y el ángel, Filemón.

Gema Zamora junto a su nacimiento con figuras de cómics de Francisco Ibáñez. ANTONIO HERNÁNDEZ

Son más de 200 figuras, que se agrupan en diferentes escenas, todas con una historia y que dotan a este singular nacimiento de «bullicio y alegría», según su autora, que confió en que nadie «se ofenda, porque no se puede olvidar que es un cómic». 

Los belenes y los dioramas se pueden visitar hasta el próximo 5 de enero.