Visto para sentencia. Así quedó este lunes el juicio celebrado en la Audiencia Provincial de Badajoz contra una mujer acusada de introducir droga en la prisión durante una visita a un familiar preso.

La fiscalía pide para la procesada 3 años y 9 meses de cárcel por un delito de tráfico de drogas y una multa de 800 euros, mientras que la defensa, en manos de Miguel Ángel Trigo, solicita su absolución. Los hechos juzgados ocurrieron en julio de 2020, cuando, según la el relato del ministerio público, los funcionarios de la prisión incautaron a la mujer 8 gramos de heroína y uno de cocaína, que presuntamente portaba ocultos entre la ropa que llevaba a su hermano.

Pero, según la defensa, fue un familiar de otro preso quien pidió a su clienta que, aprovechando la visita a su hermano al centro penitenciario, le llevase ropa también al primero, que es, donde según la acusada, se halló la droga. Los familiares reconocen que le entregaron unas pertenencias a la procesada, pero no la heroína y la cocaína.

La acusada, que no tiene antecedentes, aseguró ante el tribunal que desconocía que portaba sustancias estupefacientes. De hecho, según su abogado, no se enteró de que estaba siendo investigada hasta «cuatro o cinco meses después, cuando recibió la citación del juzgado». 

Además, Trigo alegó ante el tribunal que la droga incautada no fue analizada debidamente, por lo que no se pudo determinar su pureza. La sala acordó resolver en sentencia la solicitud de nulidad de esta prueba.