Hasta 15 años de prisión. Es la condena a la que se enfrenta un joven acusado de maltratar física y psicológicamente a su pareja, a quien presuntamente golpeó y amenazó en repetidas ocasiones durante su relación sentimental y a la que supuestamente llegó a retener contra su voluntad en una habitación de un hotel de Badajoz durante unas 15 horas junto a la bebé de ambos, de 4 meses, en julio de 2021.

El juicio por estos hechos comenzó este martes en la Audiencia Provincial de Badajoz y continuará el próximo 11 de diciembre. La fiscalía solicita para el procesado 15 años de cárcel por un delito de malos tratos físicos y psíquicos habituales en el ámbito familiar, siete delitos de lesiones en el ámbito familiar (en presencia de una menor de edad), otro de detención ilegal, uno continuado de amenazas leves, otro continuado de vejaciones injustas y uno leve de hurto.

La acusación particular, que ejerce Fernando Díaz-Ambrona García, pide para el acusado 12 años de prisión por un delito de maltrato, otro de lesiones con agravante, uno de amenazas continuadas y otro de detención ilegal con la agravante de reincidencia. Esta parte declinó hacer declaraciones a la prensa.

Niega los hechos

Por su parte, la defensa, en manos de José Duarte, solicita la absolución de su cliente, que niega los hechos que se le imputan y se ha declarado inocente «desde el principio». El letrado consideró que las acusaciones de la fiscalía se apoyan en el relato de la denunciante, lo que en su opinión, supone «un escaso bagaje probatorio».

 El juicio, pese a la oposición de la defensa, se celebró a puerta cerrada a propuesta de la fiscalía, que alegó que debía primar el derecho a la intimidad de la denunciante, argumento que compartió la sala.

El acusado y la denunciante iniciaron su relación sentimental cuando ambos eran menores de edad y comenzaron a convivir en 2019. Según el ministerio público, desde ese momento el varón sometió a su pareja a su situación de «absoluta dominación», a través de agresiones físicas, verbales y vejaciones, que respondían «a los excesivos celos» del procesado.

El 9 julio de 2021, cuando se encontraban alojados junto a su hija de 4 meses en un hotel pacense, según la fiscalía, el joven inició una fuerte discusión con su entonces pareja, a la que golpeó, insultó, amenazó e impidió que saliera de la habitación, colocando una cama delante de la puerta. Esta situación, según el relato del ministerio público, se prolongó entre las nueve de la noche de ese día hasta las 12.00 horas del siguiente, cuando el recepcionista del hotel -que ya había acudido en anteriores ocasiones para llamar la atención por las voces- llamó a la puerta para que abonaran lo que debían, por lo que el joven tuvo que retirar la cama para abrir. 

En un descuido, la mujer huyó con su hija, pero el acusado logró alcanzarla en el pasillo y la amenazó para que regresara a la habitación. En ese momento, el recepcionista, que volvió a subir a la planta ante el temor de que pudiera estar pasando algo, le dijo que iba a llamar a la policía, por lo que el hombre se dio a la fuga tras coger el teléfono móvil de la denunciante, su tarjeta de crédito y 15 euros.

A causa de este episodio, la mujer sufrió distintas lesiones en diferentes partes del cuerpo. Tras unos meses sin contacto, al enterarse de que estaba embarazada de nuevo, la mujer contactó con su expareja y, pese a la orden de protección sobre la víctima que había dictado el Juzgado de Violencia sobre la Mujer número 1, retomaron la convivencia. Según la fiscalía, las agresiones e insultos se volvieron a repetir el 10 y el 22 de septiembre de ese año, Según el ministerio público, la mujer, debido a todos estos hechos, no solo sufrió lesiones físicas, sino también psicológicas, por las que reclama para ella una indemnización de 4.300 euros.

La vista, aunque solo estaba señalada inicialmente para un día, continuará el próximo 11 de diciembre, cuando está prevista la declaración del conserje del hotel.