Otros cinco establecimientos de Badajoz han sido objeto de robo este mediodía y el perfil de los ladrones es el mismo de los que ayer atracaron a punta de pistola un bar y una gasolinera en la carretera de Sevilla. En cuatro negocios han conseguido robar y en un quinto se ha quedado en tentativa. Este martes, otras dos gasolineras, un bar y dos tiendas de Ciudad Jardín y Las Vaguadas han sufrido asaltos en el entorno de las 14.30 horas. El modus operandi es idéntico: dos jóvenes que se mueven en una moto, dejan el vehículo fuera del local elegido, ocultan sus rostros con el casco, sólo se le ven los ojos y uno de ellos entra en el establecimiento, donde amenaza con una pistola a quien se encuentren para pedirle el dinero de la caja. En pocos minutos se hacen con dinero en efectivo. Por la rapidez con la que ha actuado, hay quien plantea que podría haber dos parejas de atracadores desvalijando cajas registradoras por Badajoz. En los últimos 20 dias otros 7 negocios han sufrido robos con el mismo sistema.

Hoy llevan la bolsa llena porque al menos en tres negocios han conseguido su propósito: en la Taberna de Rosa, en la multitienda Alernai, situada a pocos metros, en la calle Madreselva, y en las dos gasolineras BP de la carretera de Valverde, la de la rotonda de Las Vaguadas y en Sancha Brava, en las que han obtenido un buen botín en metálico.

La tienda de Las Vaguadas. Andres Rodríguez

“Sabían perfectamente lo que hacían porque han venido media hora antes del cambio de turno para encontrar la caja llena”. Así de rotunda habla Sandra, trabajadora de la gasolinera BP de la rotonda de las Vaguadas. Sus dos compañeras de turno y ella han sufrido a las 14.30 horas un atraco por parte de, de nuevo, dos individuos en moto que iban armados. “Los hemos visto llegar por la parte de atrás de la gasolinera. Como ya estoy prevenida le empecé a gritar a mi compañera para que cerrara la puerta”, relata. Lo consiguieron, pero es automática y los ladrones consiguieron abrirla. “Uno de ellos se quedó fuera con la moto, el otro fue el que entró”.

Sandra explica que había dos clientes más dentro del local. “Nosotras levantamos las manos y le dimos todo lo que había en el cajón, pero no le pareció suficiente porque preguntaron si no había más. Al decirle que no, desde la puerta, nos gritó que esto no iba a quedar así”. La recaudación, dice, “era gorda”.

Esta trabajadora cuenta que lleva década trabajando en la gasolinera “y sabes que estás expuesta, pero ahora hay mucho miedo porque tú sabes que mañana tienes que volver a trabajar, y estamos muy nerviosas”.

Tras atracar esta gasolinera los ladrones han seguido de ruta por la zona acudiendo a otra de la misma marca que también está ubicada en la carretera de Valverde. “Ha sido cuestión de unos minutos y se han llevado la caja entera. No sé cuánto había, aunque era mucho porque era el final del turno”, explica su trabajador, que prefiere no dar su nombre.

En Las Vaguadas han intentado robar en la tienda de alimentación Dulcelandia, pero no lo han conseguido.

Nicolás Flores, en la Taberla de Rosa. A. M. R.

Minutos después de las 14.30 horas, dos jóvenes con casco de moto han irrumpido en la Taberna de Rosa, que hace esquina en los soportales de la calle Madreselva, en Ciudad Jardín. Fuera estaba la camarera, que es la que se los ha encontrado. Nicolás Flores lo explica con tranquilidad, pero está nervioso. "La muchacha estaba para darle algo", cuenta. Nicolás estaba dentro de la cocina. Han llegado en una moto grande de campo rectificada, sin matrícula. "Son españoles". Lo sabe porque le han pedido el dinero, amenazándolo con una pistola, que no han llegado a disparar. "Hablan español claramente y no tienen más de 20 o 22 años".

No sabe cuánto dinero se han llevado, porque no había hecho caja todavía. De haber tenido la certeza de que el arma era de aire comprimido, como ha ocurrido en atracos de días anteriores, hubiera reaccionado, "con dos cuchillos grandes que tengo en la cocina". Asegura que cuando él salió de la cocina, los ladrones hicieron ademán de marcharse sin coger el dinero. "Habrán pasado y han visto solo a la muchacha, a mí no, ella me ha llamado y he visto la moto en la puerta, el otro le decía que la quitase porque estaba haciendo mucho ruido". Debajo del caso llevaban pasamontañas o braga. La joven ha sacado el dinero de la caja, se lo ha pasado a Nicolás y él se lo ha entregado a los atracadores. "La suerte que han tenido es que han tirado para arriba, si llegan a volver les tiro una silla".

La multitienda de la calle Madreselva, a pocos metros del bar atracado. Andrés Rodríguez

"Han tirado para arriba" porque se han dirigido a la multitienda Alernai, situada a pocos metros. En este establecimiento han robado 400 euros. En el interior estaban las dos trabajadoras, Susana y Sara. Uno de ellos ni siquiera se ha bajado de la moto, que no tiene matrícula. Se ha situado en la entrada agarrando la puerta y el segundo ha accedido al interior mostrando la pistola con la que ha reclamado a Susana que le dé todo el dinero.

Aunque tienen alarma, no ha cumplido su función. "He gritado la palabra de seguridad cinco veces y nada, he intentado entretenerlos porque se supone que en 20 segundos avisan, les he dado unas monedas, después varios billetes y se han llegado casi 400 euros con los que iba hoy a comprar". Solo les han podido ver los ojos, oscuros. Llevaban guantes. "Venga corre, date prisa, le decía uno al otro". "En cuanto se han ido he buscado en Google daños que causa una pistola de fogueo, porque para otra, que tiren, porque no va a tener donde esconderse". Los ladrones no han roto nada pero el susto en el cuerpo no hay quien se lo quite. Estas dos jóvenes afirman convencidas que hay dos motos actuando, con dos atracadores cada una, porque han delinquido en lugares alejados al mismo tiempo.

Según Nicolás, los ladrones en moto que entraron en su bar han girado por la calle La Retama a la izquierda y en lugar de dirigirse por el puente se han adentrado en la barriada de Antonio Domínguez. Cuando la Policía Nacional ha llegado, con varios vehículos, el ruido de la moto se había desvanecido.

El grupo de Delitos Patrimoniales está ahora investigando los hechos.