A Miguel Álvarez le temblaban ayer las piernas pero no la determinación cuando se montó en la piragua. Tiene 80 años y muchas ganas de comerse el mundo. «No había hecho piragüismo nunca pero no tengo miedo, quería probar y me apunté», decía mientras sujetaba la pala con fuerza y se ajustaba su gorro.

Como él, decenas de mayores de la ciudad pasarán por el Club Piragüismo Badajoz durante este mes de julio. Esta actividad forma parte de las Escuelas de Verano que la concejalía de Mayores organiza un año más. «Es una actividad ideal porque es un deporte muy poco lesivo, van sentados y no les exige mucha fuerza», explica Lucía Rivera García, monitora del Instituto de Mayores y entrenadora de piragüismo.

Las piraguas saliendo del embarcadero, ayer. SANTIAGO GARCIA VILLEGAS

Todos los martes y los jueves, los mayores de 60 recorrerán el Guadiana en paseos de una hora de duración. José Pérez, de 70 años, se mostraba encantado. «Yo soy de San Roque y me he bañado toda la vida en el río, esto es como volver a los orígenes». 

En taxi desde el centro de mayores de San Fernando llegaban Ángela, Miguel e Isabel, comentando entre ellos lo lejos que están las instalaciones: «¡Por lo menos somos tres y podemos repartir los gastos!». Precisamente Isabel, de 66 años, regalaba una imagen vitalidad que competía en cantidad con el nerviosismo que sentía. «No voy a ser capaz de subirme», repetía una y otra vez. Era su segunda sesión. «Cuando estoy arriba disfruto mucho, pero hasta que me monto me pongo muy nerviosa».

Lección en tierra sobre cómo remar. SANTIAGO GARCIA VILLEGAS

Antes de comenzar, luciendo ya los chalecos salvavidas, estos nuevos alumnos recibieron una breve clase teórica en tierra sobre cómo hay que remar. «Si veis que alguno se desvía, que puede ser, no os asustéis», les decía Lucía. Estallaban todos en carcajadas.

Las piraguas se echan al agua y se van río arriba. A veces se oye la voz de Lucía que, supervisando la situación en todo momento, les da alguna indicación. Otras se escuchan risas. Estos mayores, en todos los sentidos, reman a contracorriente.