Desde el martes tenía que estar libre de vehículos el aparcamiento situado junto a la puerta de Carros en el interior de la Alcazaba de Badajoz, donde ya no se puede estacionar. Unas vallas situadas en la entrada impiden el acceso. El ayuntamiento ha iniciado las obras de mejora del terreno de este espacio en el que a diario aparcaban decenas de coches que debían sortear socavones, baches y piedras poniendo en riesgo la integridad de sus bajos y amortiguadores. Este aparcamiento ocupa 3.700 metros cuadrados y es el único de acceso libre en el interior del recinto, pues el situado más arriba está reservado para trabajadores del Museo Arqueológico, la Facultad de Biblioteconomía y la Biblioteca de Extremadura. El terreno de este parking está en mejores condiciones.

Aunque un cartel avisaba de que los coches que seguían aparcados a partir de esta fecha serían retirados por la grúa, ayer por la mañana todavía permanecían una docena. Cuando solo quedaban tres comenzaron los trabajos, que consisten básicamente en nivelar el terreno con una motoniveladora, compactar, echar una capa de firme de zahorra artificial y colocar bordillos a modo de alcorques alrededor de los árboles para delimitar bien la zona de aparcamientos. Además, se dotará el terreno de algunas pendientes para intentar que el agua de lluvia no se acumule y corra hacia una sola zona para recogerla. El presupuesto de esta actuación es de 30.000 euros. El resultado será semejante al espacio de aparcamiento habilitado junto a la avenida Jaime Montero de Espinosa.

Permiso

La previsión del ayuntamiento era comenzar estas obras en abril pero decidieron posponerlas hasta que concluyesen los exámenes de la universidad. Para poder acometerlas han tenido que solicitar permiso a Patrimonio dado que este terreno se encuentra en un Bien de Interés Cultural (BIC). El concejal de Urbanismo y Vías y Obras, Carlos Urueña, calcula que los trabajos puedan concluir antes de mes y medio, que es el plazo de ejecución previsto. Urueña confía en que pueda estar terminada a finales de julio, pero dependerá del ritmo de los trabajos, que a su vez estarán pendientes de que siga habiendo vehículos que aparquen. «Es una obra que aunque pequeña, es muy importante», defiende el concejal.

El terreno actual del aparcamiento es básicamente de tierra, que en su momento se compactó, pero con las lluvias y el trasiego se ha ido deteriorando. En su día se colocó un sistema de control de plazas libres que no funciona.

La intención del equipo de gobierno municipal es prohibir en un futuro poder aparcar en el interior de la Alcazaba. Pero para tomar esta decisión, antes tienen que estar terminados algunos de los aparcamientos cercanos previstos, como el del palacio de Godoy, ya en obras, y parking subterráneo de Entrepuentes (entre Puerta Palmas y los Tres Poetas.