Aunque no se escucharon los aplausos, estos se sintieron y se vieron, puesto que en el salón de plenos del ayuntamiento se produjo una gran ovación al término de la lectura del manifiesto por parte de Antonio David Jiménez en el Día Nacional de las Lenguas de Signos Españolas. Una forma de comunicarse en la que Jiménez es especialista. Es agente de desarrollo de la comunidad sorda (Adecosor) y también trabajador social. En su lectura, reivindicó el derecho de las personas sordas a tener un acceso completo a todos los ámbitos de la sociedad.

Jiménez reconoce que hoy en día sigue habiendo muchas barreras para las personas con discapacidad auditiva y verbal, sobre todo en el ámbito educativo, ya que al no estar integrada la lengua de signos en los centros, los niños no tienen las mismas oportunidades de aprendizaje. Es una asignatura muy importante tanto para comunicarse como para entender al profesor. 

Asimismo hace falta mucha más visibilidad respecto a este tema, puesto que es importante que los padres de los niños sepan que a la hora de elegir si quieren que sus hijos usen la lengua de signos o la lengua oral es necesario realizar un seguimiento, ya que «hay niños que comprenden el lenguaje mejor que otros», apuntó. 

La lengua de signos en la educación, afirma Jiménez, es fundamental. Algunos centros disponen de intérpretes, pero solo cubren 20 o 30 horas lectivas del estudiante, cuando lo ideal sería que cubriera el total del periodo lectivo. «El hecho de que un alumno entre en clase sin un intérprete provoca un esfuerzo doble de comprensión, es una barrera», lamentó. 

Inclusión total

Esto es lo que demanda el colectivo de personas sordas y mudas, que a día de hoy sufre las barreras de una sociedad no concienciada con la discapacidad auditiva y verbal. Sin ir más lejos, Jiménez comentó el hecho de que en el pasado debate electoral que televisaron no pudieron conocer las propuestas de los distintos grupos por no existir ni subtítulos, ni un intérprete que reprodujera lo que decían los candidatos. 

Además, «siempre tenemos que llevar los intérpretes a título personal», se quejó Antonio David ante la falta de estos especialistas en las administraciones y servicios públicos. 

Del mismo modo, Jiménez destacó las barreras culturales que sufren en lugares como los museos, donde a veces no tienen la capacidad de interpretar las frases largas de los textos que explican las obras. Es por eso que serían necesarias soluciones alternativas como «introducir intérpretes a través de códigos QR», señaló.