Ninguno de los casi 50 alumnos que tiene había nacido cuando la escuela de tauromaquia de Badajoz echaba a andar en 1998, auspiciada por la diputación provincial. Ahora, un cuarto de siglo después, ha comenzado un nuevo curso en el que, como destacó el maestro Luis Reina, presente en todo este tiempo, se regeneran las ilusiones. El centro está más que consolidado y la inversión y el esfuerzo empeñado se han visto recompensado con creces. «Al principio era una quimera y la realidad ha superado al sueño», comentó.

A su juicio, hay un antes y un después desde que apareciera el patronato porque a Extremadura se le conocía por las grandes ganaderías, las buenas dehesas y algún que otro torero, pero tras la irrupción de tantas figuras de primer nivel como Miguel Ángel Perera, Alejandro Talavante o Ginés Marín, ya es mucho más.

El maestro Luis Reina trabaja con los alumnos desde que se creó la escuela. SANTIAGO GARCIA VILLEGAS

Eso hace también que muchos niños quieran desplazarse hasta la localidad pacense para aprender el arte del toreo. Reina calcula que han podido pasar unos 600 alumnos de muchas partes de España, Portugal, Francia, México, Ecuador, Colombia, Perú o Italia. Este año hay de los dos países vecinos, México y hay un joven de Marruecos que a lo mejor llega. En la escuela les enseñan, sobre todo, toreo de salón y, según evolucionen, trabajan con becerras. Los más cualificados van a los bolsines y competiciones. Siempre hay entre seis y diez que «nos dejan en buen lugar» y ganan premios.

Para el también maestro Luis Reinoso ‘Cartujano’ hay muchos certámenes en los que quieren a la escuela de Badajoz porque da un «nivel fuerte» y llegan a finales o semifinales. «Es complicado que los chavales de hoy en día quieran ser toreros por cómo están las circunstancias», recalcó.

Para este 25 aniversario, el coordinador de la escuela, Pedro Ledesma anunció como novedad un certamen interno para que los mejores alumnos toreen en una plaza. También quieren hacer una exhibición en el Hospital Centro Vivo, concursos y muchas más actividades.

Lenny Martin ha llegado desde Francia para cumplir su sueño, ser matador de toros. SANTIAGO GARCIA VILLEGAS

Lenny Martin es uno de los alumnos extranjeros que este año está en la escuela. Llegó desde Béziers (Francia) y le encanta cómo aprende y la exigencia de los maestros para seguir creciendo y alcanzar su sueño, ser matador de toros como su referente, Sebastián Castella, que además es de su misma localidad. Se encandiló de este mundo la primera vez que fue a una novillada y, al ver al novillo salir del toril, le provocó unos sentimientos especiales. Para él no ha sido fácil venir a Badajoz porque deja atrás a su familia y no conoce nada pero está contento porque tendrá más conocimientos, hablará español y ve muchos toros.

Fernando Tato es uno de los más veteranos, lleva en la escuela desde 2017. SANTIAGO GARCIA VILLEGAS

Por su parte, Fernando Tato, de Arroyo de la Luz (Cáceres), es a sus 20 años uno de los veteranos de la escuela ya que lleva en ella desde 2017, tiempo en el que ha aprendido a torear bien gracias a los maestros, que también les enseñan a ser buenas personas en la vida y valores como el compañerismo, el respeto y la responsabilidad. El arroyano ve el futuro complicado por cómo están las cosas pero lo afronta con ilusión.