Ninguno de los sindicatos de la mesa general de negociación de los empleados públicos, convocada ayer en sesión extraordinaria, está de acuerdo con que se amorticen plazas en el Ayuntamiento de Badajoz para cubrir la subida salarial a la Policía Local. Ninguno. Todos votaron en contra. Aunque no apoyan la forma de financiarlo, USO y CCOO, que tienen mayoría, dieron su voto afirmativo al acuerdo de mejora de las condiciones retributivas de los policías, que no apoyaron UGT ni CSIF. La decisión no es vinculante, pues debe ser el pleno de la corporación municipal el que lo apruebe y, de momento, solo cuenta con los votos insuficientes de PP y Cs, que son los que han firmado el acuerdo con el sindicato mayoritario de la Policía Local, Aspolobba. Su socio de gobierno, el concejal no adscrito Alejandro Vélez, ya ha dicho por activa y por pasiva que no cuenten con él. La pelota está en manos del PSOE y de Unidas Podemos.

Ángela de la Montaña, de CCOO, explicó a la salida que apoyan las mejoras de la Policía Local «porque estamos en un contexto de negociación». Lo han condicionado a que no se amorticen plazas y a que el alcalde negocie con todos los sindicatos una mejora para todos los empleados públicos.Pero no en una «negociación paralela», como pretenden los jefes de servicio. Como el resto de sindicatos, su «no» a la fuente de financiación es «rotundo», ya que la amortización de plazas afecta a servicios esenciales cuya situación ya es «penosa». CCOO ha pedido que se detalle el capítulo de personal pues, en su opinión, no hay un problema de dinero «sino dónde se lo gastan».Así, citó que se están resolviendo necesidades básicas con horas extraordinarias.

USO, que la semana pasada dijo «no» al acuerdo de la policía, ayer, con los papeles ya por delante, mostró su apoyo porque cree que si se aprueba habrá mecanismos para generalizar la subida al resto de trabajadores (irán a los juzgados). Juan García Palomo no confía en que el acuerdo con la policía se apruebe en el pleno si no hay acuerdo para la financiación.

En CSIF y UGT se mantienen en el «no» porque no ha habido negociación y el acuerdo de la policía ha llegado a la mesa ya cerrado. David de la Montaña, de CSIF, espera que los políticos reaccionen ante la «alarma» creada en la ciudad y entre los empleados públicos, si bien dejó claro que el ayuntamiento debe negociar con sus representantes, no con los trabajadores directamente. No opina lo mismo Héctor García, de UGT, que apoya «cualquier movimiento en beneficio del equilibrio social que necesita la plantilla, bienvenido sea porque a los sindicatos no nos escuchan».

Previa a la mesa general se había reunido la de funcionarios, donde sí está representado Aspolobba. En esta mesa, USO se abstuvo, pero CCOO mantuvo su voto afirmativo, como hizo la semana pasada, una postura que el presidente de Aspolobba, Manuel Manzano, calificó de «inteligente» por condicionarla a que la mejora salarial para todos los trabajadores se pacte con el ayuntamiento. Sobre la amortización de puestos, Manzano explicó que la concejala de Recursos Humanos, Hitos Mogena, lo explicó «perfectamente» en las reuniones de ayer, pues son plazas que no están cubiertas desde hace más de 14 años. Puso el ejemplo de plazas de ordenanzas que no son necesarias con la apuesta por la digitalización. Manzano cree que empiezan a existir dudas entre representantes sindicales, que ven que no pueden ir en contra de un servicio, porque cuando las demás centrales pidan mejoras para todos los trabajadores del ayuntamiento «nuestro sindicato va a poner un sí como una catedral, lo hemos hecho siempre».