Kiosco

El Periódico Extremadura

CON MEDIO MILLAR DE PARCELAS, ES EL PRIMER NÚCLEO URBANO SECUNDARIO (NUS) DE LOS 19 DE BADAJOZ QUE AVANZA EN SU TOTAL LEGALIZACIÓN

Campomanes da el primer paso para regularizar su situación urbanística

Los vecinos votan por mayoría iniciar los trámites para transformarse en asentamiento rústico. Tendrán que costear todas las infraestructuras básicas y constituirse en entidad de conservación

Urbanización Campomanes, en la carretera de Sevilla. SANTIAGO GARCIA VILLEGAS

Paso firme para regularizar su situación urbanística. Los vecinos de la urbanización Campomanes, en la carretera de Sevilla, han aprobado por mayoría en su junta general ordinaria iniciar los trámites para convertirse en asentamiento rústico, una figura que recoge la Ley de Ordenación Territorial y Urbanística de Extremadura (Lotus), a través de la que se podrá desclasificar el suelo de este Nucleo Urbano Secundario (NUS), segregar las parcelas y legalizarlo por completo. 

La decisión de los vecinos no ha llegado de la noche a la mañana. Llevan ya 12 años trabajando para lograr su regularización. Hace seis años hubo un principio de acuerdo con el Ayuntamiento de Badajoz para modificar el Plan General Municipal (PGM) y desarrollar la urbanización a través de un Plan de Interés Regional (PIR), pero esta opción se descartó porque era «inviable» por los requisitos que había que cumplir. Fue la entrada en vigor de la nueva ley del suelo a finales de 2019 la que abrió una nueva puerta para lograr su aspiración: acogerse a la figura del asentamiento rústico.

La comisión legalizadora de Campomanes, a cuyo frente se encuentra la empresa de administración de fincas Communitas García-Hierro Vidal, ha estado trabajando desde entonces mano a mano con el concejal de Urbanismo, Carlos Urueña. La elaboración del expediente, del que se encarga un gabinete de arquitectos, ya está bastante adelantada por las gestiones que se han realizado durante estos 12 años, pero faltaba la aprobación de los vecinos para iniciar el procedimiento. 

Dos años como mínimo

 Esta urbanización será el primero de los 19 NUS de Badajoz que, si todo sale según lo previsto, se regularice. La voluntad de los vecinos es que el convenio con el ayuntamiento se firme «cuanto antes», para que el proceso esté culminado en dos años, que sería el plazo mínimo.

El camino no será fácil. Hay que presentar el expediente ante el consistorio, que deberá aprobar en pleno la modificación puntual del PGM, que también deberá recibir el visto bueno de la Junta de Extremadura. Además, primero deberán constituirse en entidad colaboradora, para pasar después a ser una entidad de conservación, tal como exige la Lotus.

 La regularización de Campomanes no saldrá gratis a los propietarios de las 500 parcelas que hay en la urbanización (alrededor del 80% con edificaciones y el resto, libres). Para convertirse en asentamiento rústico deben cumplir con una serie de requisitos y contar con todas las infraestructuras básicas, lo que supondrá una inversión considerable, aunque los vecinos prefieren no dar cifras hasta que esté completamente cerrada.

Uno de las condiciones que se les exige es garantizar el paso de los vehículos de emergencia (bomberos, ambulancia...). Las calles están ya asfaltados desde hace una década y todos los cruces cuentan con iluminación a través de placas fotovoltaicas. «Los viales cumplen al 95% y solo habrá que hacer pequeños arreglos», explican desde la comisión legalizadora. 

El desembolso más cuantioso será el que se tenga que destinar a las redes de abastecimiento y saneamiento de agua, de las que ahora carecen. La Confederación Hidrográfica del Guadiana (CHG) dará su visto bueno siempre y cuando se clausuren las fosas sépticas y los pozos de los que ahora se abastecen. «Es una inversión gordísima y tendremos que buscar financiación», reconocen.

 El ayuntamiento seguirá prestando los mismos servicios (recogida de basura y transporte urbano) y el mantenimiento de las infraestructuras correrá por cuenta de la entidad de conservación.

Uno de los principales objetivos de la regularización de Campomanes es que las parcelas, ahora en proindiviso, se puedan segregar y cada propietario sea titular de lo que realmente le pertenece y no de un porcentaje de un bien común, que es lo que ocurre actualmente.

Esta situación solo tiene desventajas para los vecinos: no pueden construir en las parcelas libres ni tampoco realizar ampliaciones en las que ya están edificadas; tampoco solicitar hipotecas y tienen limitada la compra-venta. Además, suponen un problema a la hora de dejar las propiedades en herencia.

«Ya se han hecho todas las delimitaciones por parte de los arquitectos y la nueva cartografía se presentó en el antiguo expediente con todas las parcelas individuales, y ahora solo hay que plasmarlo», apuntan desde la comisión legalizadora. El Ayuntamiento de Badajoz estaba pendiente del visto bueno de los vecinos, imprescindible para seguir avanzando en la transformación de Campomanes en asentamiento rústico. 

Proceso complejo

El concejal de Urbanismo, de quien los vecinos destacaron su «ayuda e implicación», reconoció que se trata de un proceso «complejo» en cuanto a la forma de gestión. En este sentido, explicó que el artículo de la Lotus que recoge la figura de los asentamientos rústicos solo se refiere a suelo no urbanizable y en el caso de los NUS son urbanizables, por lo que hay que desclasificarlos. «Cuando lo ha desarrollado la Junta (el artículo) no ha tenido en cuenta la problemática de Badajoz, por lo que para poder aplicar ese artículo, primero hay que pasar de suelo urbano a no urbanizable, y eso no se ha hecho nunca antes», expuso Urueña.

No obstante, el concejal aseguró que ayuntamiento y Junta trabajan «de la mano» y confió en la «buena intención» del Gobierno regional para dar una solución definitiva a la situación urbanística de esta y otras urbanizaciones de la ciudad.

El proceso de Campomanes abre y allana el camino al resto de NUS, que en algunos casos ya han mostrado su interés por regularizarse, como es el caso de Tres Arroyos, Los Lebratos o la Dehesilla de Calamón.

Compartir el artículo

stats