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El Periódico Extremadura

La hostelería del centro arranca despacio

Feria relajada en el Casco Antiguo de Badajoz

Hay reservas para comer en los locales pero falta ambiente festivo. No se han colocado barras en la calle y pocos bares tienen música

Un grupo de amigas en la Casona Baja, ayer. Andres Rodríguez

Badajoz tiene ganas de feria sin restricciones, pero sobre todo de celebrarla en el recinto ferial, más que en el Casco Antiguo, cuya Feria de Día no acaba de arrancar el fin de semana. Los farolillos y banderines son prácticamente la única señal diferencial de que San Juan también se celebra en el centro de la ciudad y solo cuelgan en algunas calles. Los bares no están descontentos porque tienen reservas y hay mesas con platos y cubiertos dispuestos a recibir pandillas enteras, pero ni se han colocado barras ni suena música en la calle, salvo excepciones.

El equipo de El Silencio. Andres Rodríguez

En el centro neurálgico de las fiestas del Casco Antiguo no falta el decorado que envuelve la fachada de El Silencio, donde siempre hay música, pero ayer se echaba de menos el bullicio. Su responsable, Julián Monge, cree que el motivo es que la feria ha empezado muy pronto. El ayuntamiento permite barras en la calle, pero ningún bar la ha instalado. Monge defiende que colocar la barra conlleva un montaje, con equipo frigorífico, y el bando obliga a retirarla a las 20.00 horas, «cuando más calor hace». Esta circunstancia ha podido desanimar a los hosteleros. En cuanto a la música, según Monge, la autorización del ayuntamiento es muy ambigua. De cualquier modo, es optimista. «Nosotros nos hemos vestido de feria y tenemos muchas reservas a partir del martes al mediodía».

Andrés Jiménez, en La Corchuela. Andres Rodríguez

En La Corchuela, en la calle Meléndez Valdés, estaban todas las mesas ocupadas, con clientes tranquilos que habían reservado para comer. Por eso Andrés Jiménez estaba satisfecho. «De momento la feria va bien, no nos podemos quejar, la gente tiene ganas de fiesta después de dos años». Tanto es así que tienen reservas entre sus clientes habituales y otros nuevos que se incorporan. «Entre semana iremos viendo cómo va, porque los días fuertes son los fines de semana». Tampoco han puesto barra, porque «no nos interesa, es mejor los veladores y dentro, con gente más tranquila». Eso sí, aplaudía no tener que recoger los veladores a las ocho de la tarde, como ocurrió en la última edición, cuando la gente estaba más animada en la calle. «Eso ha sido un alivio».

Nacho Gutiérrez, en La Pezería. Andres Rodríguez

En La Pezería sí había mesas libres, como en muchos locales de otras calles próximas. Ayer se podía ir a comer al Casco Antiguo sin reserva previa en bastantes bares. Según Nacho Gutiérrez, el primer día, el viernes, no tuvieron demasiada actividad «para lo que queríamos nosotros, creo que toda la hostelería del centro esperaba más». Ayer les fue mejor. «La gente está como más reacia después del covid». Tampoco en La Pezería han puesto barra «porque aquí por las noches no va a haber jaleo, que está en el recinto ferial». En La Bodeguita de San José, Bruno comentaba que la feria «de momento va muy bien». Sus mesas sí se llenaron. Las que están a la sombra, claro, y también el interior. Ambiente de feria «hay un poquito» y este camarero echaba en falta «más movimiento de gente, que está muy relajada, serán los primeros días».

Bruno, en La Bodeguita de San José. Andres Rodríguez

Un grupo de seis amigas salió con reserva en La Casona Baja. «La feria de día es mejor que por la noche», según Rocío, pero Natalia reconoció que «no hay mucho ambiente, creo que porque mucha gente salió anoche, el ferial estaba muy lleno, estuvimos hasta las 6 de la mañana». Diana ha venido desde Sevilla y le encantó el ferial pero en el Casco Antiguo «parece que no hay feria, se podrían decorar las calles, deberían motivarla un poco más», opinó. Quedan muchos días por delante. Ya se verá.

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