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El Periódico Extremadura

Las instalaciones cerraron en 2019 después de una denuncia de la Seguridad Social

El matadero de Olivenza volverá a la actividad tres años después de su cierre

El edificio tiene que pasar una revisión general que puede durar dos o tres meses

Inauguración del matadero con Monago en una foto de archivo Oto

El matadero de Olivenza reabrirá sus puertas y comenzará su actividad en los próximos dos o tres meses, según confirmó ayer el administrador de la empresa Golden Worldwide Trade, Ahmad Al Khatib, propietaria de las instalaciones desde 2014.

Khatib recordó que el edificio tuvo que cerrar a principios de 2019 después de que el Tribunal Superior de Justicia de Extremadura (TSJEx) diera la razón a la Seguridad Social, que denunció que la sociedad tenía una deuda cercana a los 400.000 euros por una supuesta sucesión de empresas de los antiguos propietarios. Esto produjo un «colapso económico» en la compañía porque la administración advirtió a los clientes y proveedores de la situación y estos perdieron la confianza y dejaron de suministrar carne.

El empresario español de origen jordano confirmó que, desde el primer momento, trataron de hacer ver a la Seguridad Social que no habían cometido ningún delito ya que compraron unas instalaciones, un inmueble, y no una empresa. Golden Worldwide no entendió la decisión del TSJEx y, por ese motivo, presentó un recurso de amparo ante el Tribunal Supremo que le ha dado la razón y que anula la resolución del órgano regional. Asimismo, Khatib aseguró que esta decisión «ordena» a la Seguridad Social a devolver todo lo embargado en su momento.

«Lo mínimo que podemos hacer ahora es reclamar los daños y perjuicios que ha causado la Administración pública y tenemos que estudiar bien las medidas legales que vayamos a emprender», indicó el responsable, que tiene claro que «el matadero se va a abrir porque es lo más importante».

Ahora la cuestión es si se encargará de la gestión la sociedad del propio Khatib u otra empresa, ya que la venta de las instalaciones no entra en sus planes.

En el caso de que ocurriera la primera de las opciones, el edificio tendrá que pasar una revisión general para su puesta a punto tras más de tres años sin luz ni electricidad, un proceso que podría durar dos o tres meses.

Además, el empresario afirmó que en esta nueva etapa contarán, seguramente, con una parte importante del equipo que había antes del cierre y con otros especialistas del sector. 

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