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El Periódico Extremadura

TRAS DAR EL ALTO A UN CONDUCTOR, QUE HACIENDO CASO OMISO, CIRCULÓ DE MANERA TEMERARIA Y PUSO EN RIESGO A VARIOS PEATONES

Encañonan con una pistola al jefe de la Policía Local de Badajoz en una persecución

El presunto autor, que fue detenido poco después, circulaba en un vehículo Minits por el Casco Antiguo y las cámaras de videovigilancia permitieron seguir el rastro de su huida

El superintendente de la Policía Local de Badajoz corre persiguiendo al conductor que circula en un Minits. CEDIDA A LA CRÓNICA

La Policía Local de Badajoz detuvo el pasado domingo a un hombre de 36 años después de que hubiera encañonado con una pistola al superintendente, Rubén Muñoz, durante una persecución por el Casco Antiguo. Los hechos sucedieron sobre las 10.40 horas, cuando el jefe de la policía estaba requiriendo a un varón la documentación, tras sorprenderlo arrojando lo que supuestamente era un envoltorio con sustancias estupefacientes en la calle Sepúlveda.

El superintendente, que se desplazaba en un vehículo sin distintivo policial e iba solo, había dejado el coche en mitad de la calzada, cortando el tráfico. En ese momento, otro hombre se aproximó en un vehículo Minits y al ver la placa policial que Muñoz estaba mostrando al primer varón, trató de seguir su marcha hacia adelante a toda prisa, motivo por el que el jefe de la policía le conminó a detenerse, a lo que hizo caso omiso, tratando entonces se emprender la huida marcha atrás a gran velocidad. 

Pese a que hasta en más de una decena de ocasiones se le requirió que se detuviera, el hombre circuló por la acera marcha atrás unos 40 metros, poniendo en riesgo la integridad de tres viandantes que transitaban por la calle Sepúlveda, a los que estuvo a punto de atropellar, según el testimonio de varios testigos de los hechos.

El superintendente lo persiguió a la carrera, llegando a darle alcance en dos ocasiones: la primera a la altura de la calle Amparo, donde el conductor incluso colisionó contra una fachada y casi arrolla a Muñoz, y la segunda, en la calle Bravo Murillo, donde volvió a chocar contra una pared. Fue entonces cuando el superintendente se aproximó a un lateral del vehículo para abrir la puerta con la intención de que se detuviera, momento en el que el conductor sacó una pistola y lo encañonó, sin llegar a efectuar ningún disparo.

El vehículo con los cascotes en el interior tras ser localizado en Ronda del Pilar. policía local

Al comprobar que iba armado y que continuaba su marcha a gran velocidad, el jefe de la Policía Local regresó sobre sus pasos para solicitar refuerzos. Tras comunicar el número del vehículo Minits en el que circulaba el sospechoso y aportar los datos de su descripción, a través de las nuevas cámaras de videovigilancia instaladas en el Casco Antiguo, se siguió su rastro y se pudo localizar el vehículo en Ronda del Pilar, donde agentes de las unidades de Policía Judicial de Tráfico, 092 y proximidad lograron detener al sospechoso poco después, aunque no recuperaron el arma. El arrestado es un varón de 36 años, con residencia fuera de la ciudad, que fue reconocido en ese mismo lugar por el superintendente, tras lo que se trasladó a la comisaría de la Policía Nacional, donde permaneció hasta ser puesto a disposición de la autoridad judicial.

Muñoz no quiso hacer declaraciones ayer sobre este suceso y se limitó a poner en valor el trabajo realizado por sus compañeros de la Policía Local y Nacional. Sí confirmó que, como ha ocurrido en este caso, las cámaras de videovigilancia del Casco Antiguo, que funcionan desde hace dos semanas, han contribuido ya al esclarecimiento de varios hechos delictivos y otros continúan en fase de investigación por parte de la Policía Nacional. 

 El del Casco Antiguo es el segundo incidente en el que se ha visto envuelto el superintendente de la Policía Local de Badajoz en menos de 15 días. El pasado 28 de abril estuvo a punto de ser embestido el vehículo policial que conducía por otro turismo que circulaba a gran velocidad por la barriada de Suerte de Saavedra. El copiloto de este último coche, al detectar la presencia policial, arrojó un paquete por la ventana, que, tras ser recuperado, se comprobó que contenía 30 gramos de cocaína de gran pureza. La Brigada de Policía Judicial detuvo tres días después a los sospechosos, que fueron puestos a disposición del juzgado acusados de un delito contra la salud pública.

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