Debe ser el futuro Consorcio del Casco Antiguo de Badajoz el que asuma el coste de la redacción de los proyectos de rehabilitación de las ermitas de Nuestra Señora de la Consolación y del Rosario, ambas en la alcazaba. Es lo que ayer contestó la Junta de Extremadura, después de que el alcalde pacense, Ignacio Gragera, volviera a urgir que se sacasen a licitación, un compromiso que la Consejería de Cultura anunció el año pasado y que finalmente se retrasó a 2022.

«Los compromisos y actuaciones sobre la Alcazaba de Badajoz deben ser ya integrados en el plan de trabajo del Consorcio del Casco Antiguo, una vez puesto en marcha», se limitaron a explicar fuentes de este departamento. Esta entidad, todavía en camino de constituirse, está participada por la Junta, el ayuntamiento y la diputación pacense y contará con un presupuesto de un millón de euros: 583.000 aportados por la Administración regional; 400.000 por la local; y 17.000 por la institución provincial. De esos fondos deben, según Cultura, financiarse los proyectos de recuperación de las ermitas. 

El alcalde de Badajoz no mencionó esta opción al hablar ayer de la recuperación de estas construcciones religiosas, solo del compromiso adquirido por la Junta hace ya casi un año de encargarse de licitar los proyectos. Por eso, según dijo, con el ánimo de «tratar de sacarlos adelante de una vez», el ayuntamiento ha solicitado una reunión monográfica, a la que espera que Cultura ponga fecha en un plazo breve, sobre todo por la urgencia de rehabilitar las ermitas ante la precaria situación en la que se encuentran. Ambas edificaciones han sido incluidas recientemente por la Asociación Hispania Nostra en su ‘lista roja’ del patrimonio en riesgo de destrucción o desaparición.

Además de por su mal estado, Gragera apremió a la Junta a avanzar en la redacción de los proyectos con la idea de concurrir al 1,5% Cultural del Ministerio de Transporte, Movilidad y Agenda Urbana para financiar las obras de rehabilitación de las ermitas. El ayuntamiento ha venido solicitando de manera reiterada al Gobierno regional que asumiera la redacción de los proyectos y de los trabajos para que se pusiera «al día» con las inversiones en la alcazaba, aunque solo consiguió lo primero. El alcalde señaló que no desiste de lo segundo, pero afirmó que no va a «dejar pasar» la oportunidad de optar a las ayudas del 1,5% Cultural. «Si en algún momento la Junta recapacita y quiere ponerse al día (en las inversiones), como se han puesto el Gobierno central y el ayuntamiento, vamos a encontrar proyectos suficientes como para que pueda hacerlo», dijo Gragera.

La recuperación de las ermitas de la alcazaba es una antigua reivindicación de colectivos locales en defensa del patrimonio histórico, que han venido denunciando en repetidas ocasiones su progresivo y alarmante deterioro. De hecho, Hispania Nostra las incluyó en su ‘lista roja’ a propuesta de la Asociación Amigos de Badajoz.

La alcazaba, más legible y visible

El alcalde hizo estas declaraciones, a preguntas de la prensa, en la visita que realizó a las últimas excavaciones arqueológicas y trabajos de consolidación que se han llevado a cabo en la Alcazaba de Badajoz, junto a las puertas del Alpendiz y de La Coracha, que permiten seguir dando pasos en el conocimiento y lectura de la historia de la ciudad a través de los restos que salen a la luz en cada intervención. 

Gragera, acompañado por el concejal de Turismo y Patrimonio Histórico, Jaime Mejías, y de la responsable del proyecto y el arqueólogo de la empresa adjudicataria de esta actuación, Montserrat Girón y Juan Antonio Ramírez, respectivamente, quiso conocer de primera mano el resultado de estas intervenciones. Como ya informó este diario, junto a la puerta del Alpendiz, en el lateral de la Biblioteca de Extremadura, se ha recuperado el patio central, con suelo de espiga, del palacio de Gómez Solís, del siglo XV, que abre la puerta a una futura intervención para restaurar el edificio en su conjunto, a la que el alcalde no puso fecha ayer, pues dependerá de los fondos con los que se pueda contar. Además, las excavaciones han sacado a luz una calle pública y un gran aljibe del siglo XVII en mitad de la misma.

Junto al palacio Gómez Solís, se han consolidado estructuras y restos hallados en las excavaciones de 2010 y 2015, que han permitido poner en valor elementos importantes de la época taifa, como un patio con suelo de pizarra al lado de la muralla o una alberca con grabados de juegos, en ambos casos pertenecientes a construcciones palaciegas. También se han eliminado algunas estructuras de menor valor histórico y se ha instalado una pasarela metálica, que permite una mejor visión y comprensión del yacimiento.

En cuanto a la actuación junto a la puerta de La Coracha, como ya avanzó este diario, ha sacado a la luz restos de dos viviendas de la época almohade, una de ellas en bastante buen estado de conservación, que obliga a hacer una relectura histórica de esta zona, pues lo que se creía un barrio artesano se ha constatado que era una zona residencial. Las distintas estancias de las viviendas se han cubierto con grava para su mejor conservación.

Estructuras de las viviendas de la época almohade descubiertas junto a la puerta de La Corocha. SANTIAGO GARCIA VILLEGAS

Todos los hallazgos se van a musealizar en el futuro, incorporando paneles informativos para que los visitantes puedan entender mejor lo que están viendo.

Estas intervenciones se han hecho con cargo al convenio firmado por la Junta y el ayuntamiento para el mantenimiento y conservación de la alcazaba. Se han invertido 132.000 euros (el acuerdo es aportar 150.000 euros anuales). Este año, según indicó Gragera, estos fondos se destinarán este año a hacer accesible parte del adarve de la muralla, para facilitar el acceso a personas con movilidad reducida. Se intervendrá en tres puntos, con la intención de adaptar varios tramos, pues hacer accesible el 100% del recorrido es inviable por su propio trazado.

Por su parte, el grupo municipal socialista, a través de un comunicado, informó de que el equipo de gobierno devolvió a la Junta el sobrante de esta subvención, por importe de 22.000 euros, correspondiente a 2018 y 2019. El PSOE pidió que se ejecuten todas las cuantías y propuso que parte de la partida del convenio se destinen a vallar los restos que parecen ser de la antigua Casa de Zapata y su torreón, para evitar que se «haga un mal uso de ellos».