Tres días después de que fuera visto por última vez, Pablo Sierra Moreno, de 21 años, sigue en paradero desconocido. El dispositivo de búsqueda se ha centrado desde su desaparición la madrugada del pasado viernes en el Guadiana y su entorno, donde fue localizado su teléfono móvil, pero la Policía Nacional ha decidido ampliar este lunes las labores de rastreo a los alrededores de la Residencia Universitaria de Fundación CB (Rucab), donde este joven se aloja mientras cursa sus estudios de Medicina en Badajoz, según han confirmado fuentes de la comisaría pacense. 

 No obstante, se seguirán peinando las márgenes del río, aunque, en principio, no se incorporarán los medios acuáticos de la Guardia Civil, bomberos y Cruz Roja, que durante dos días han revisado casi palmo a palmo el tramo del río entre el puente Real y el de la A-5, además de charcas y ramales del Guadiana, sin éxito.

Los bomberos rastrean una de las orillas desde su zódiac. Andrés Rodríguez

Pese al esfuerzo del medio centenar de efectivos que participan en el dispositivo, que este domingo se ha reforzado con un helicóptero y el equipo de drones de la Policía Nacional, ni se ha localizado al joven ni tampoco se han hallado pistas claras que puedan arrojar luz sobre cuál puede ser su paradero y qué le ha podido ocurrir, según apuntaron fuentes policiales. 

En esta tercera jornada de búsqueda se ha ampliado el radio de actuación hasta el azud de La Granadilla, con batidas a pie para peinar ambas márgenes del río hasta este punto, y también se han revisado edificaciones próximas a La Pesquera del azud y las traseras de los almacenes Calero, según ha explicado Juan Antonio Manchón, subdirector de la Unidad de Emergencias de Cruz Roja. «Se han encontrado algunos objetos, pero se ha descartado que tenga relación con el caso», ha señalado.

Voluntarios de Cruz Roja peinan las inmediaciones del azud de La Granadilla. Andrés Rodríguez

De forma paralela a las labores de búsqueda sobre el terreno, la Policía Nacional, al frente de la investigación, continúa realizando indagaciones para tratar de conocer los movimientos del joven desde que se le vio por última vez, según sus familiares, en la calle Zurbarán, en el Casco Antiguo. Así, se han revisado las grabaciones de las cámaras de seguridad de diferentes establecimientos de hostelería y se continúa recabando el testimonio de personas de su círculo más cercano y también de todas aquellas que pudieran haber tenido contacto con Pablo Sierra esa noche. 

Los responsables policiales insisten: no se descarta ninguna hipótesis y siguen abiertas todas las líneas de investigación, de la que se está informando puntualmente a los padres del joven, que permanecen en Badajoz a la espera de noticias.

También a la capital pacense se han desplazado desde Zorita, su localidad de procedencia, un grupo de amigos de Pablo Sierra con la intención de colaborar en su búsqueda. De momento, los investigadores no prevén incorporar al dispositivo a voluntarios. No solo se han ofrecido a participar en el rastreo personas que conocían al chico, sino que han sido muchos los vecinos de Badajoz que se han puesto en contacto con Cruz Roja y Protección Civil para hacerlo. A todos ellos se les ha pedido que no acudan a las zonas que se están peinando pues, en lugar de ayudar, podrían entorpecer el trabajo de los efectivos.

Pablo Sierra mide 1.75 de estatura, es de complexión atlética, ojos y pelo castaño y en el momento de su desaparición vestía chaqueta y camiseta azul, vaqueros y zapatillas blancas. Quien tenga alguna pista sobre su paradero puede llamar al 112 (924 333 060 si lo hace desde fuera de Extremadura), a la Policía Nacional o al teléfono facilitado por los familiares, 679 048 990.

Pablo Sierra Moreno. LA CRÓNICA