Según el exconcejal de Vox, Alejandro Vélez, el diputado Víctor Sánchez del Real está detrás del «calvario» que él y sus dos asesores en el Ayuntamiento de Badajoz, Antonio Pozo y Juan Antonio Morales, han soportado desde las elecciones municipales y que han culminado en su marcha de la formación de extrema derecha. La versión de Sánchez del Real es completamente distinta, según relató ayer en declaraciones a este diario. El diputado de Vox por Badajoz aduce que el anuncio de la desvinculación por parte de Vélez y de otros 7 militantes «es una falsedad», pues no se ha producido ahora, sino que ya estaban suspendidos de militancia, o se habían dado de baja hace tiempo e incluso uno de los concejales de Guadiana no estaba afiliado. «Es falso que se hayan ido ahora», recalca.

Sánchez del Real es cofundador y estuvo en el origen de la organización de Vox en Extremadura, donde llegaron Pozo y Morales procedentes del PP, que «con sus buenas artes» pusieron de candidato en Badajoz a Alejandro Vélez, a quien no conocía. Era principios del 2019. Según el diputado, ya hubo «irregularidades» en la presentación de las candidaturas, para las que Vox «era muy exigente», pues había que aportar documentación, incluidos los antecedentes penales y una declaración del compromiso con un código ético. «La primera alerta» que dice que les saltó fue que Morales, Pozo y Vélez, a 24 horas del plazo límite, no subieron su documentación. En plena campaña de las Generales se enteraron de que Vélez tenía antecedentes por agresión y Pozo estaba siendo investigado por una irregularidad en una obra. Si no se resolvió en aquel momento fue porque había que respetar los procedimientos del Comité de Garantías, según explica el diputado. «Se activaron las alarmas y las investigaciones propias del partido porque ocultaron información».

Según el código ético y la normativa interna, el cargo está a disposición del partido, en el que además se delega la selección del personal técnico. Tras las elecciones, según Sánchez del Real, «estos señores» alcanzaron acuerdos en el Ayuntamiento de Badajoz cuyo alcance Vox desconocía. El partido entendió que había que seleccionar al personal del grupo, pero Vélez decidió nombrar a Pozo y a Morales, porque no habían entrado en la Asamblea. Tienen expedientes abiertos desde el 2019. «Estaban en rebeldía desde el primer día», afirma el diputado y asegura que el grupo municipal nunca ha rendido cuentas al partido.

Según Sánchez del Real, «Vélez ha sido un tránsfuga al servicio del PP», una condición que en Vox no aceptan «porque nosotros no nos entregamos a equipos del gobierno». El diputado recuerda que fueron expedientados y expulsados, pero Vélez no entregó el acta y en el ayuntamiento siguió siendo el grupo de Vox, porque le interesaba al PP y Cs, que no han respetado el pacto antitransfuguismo. Ahora que se anuncian cambios, el futuro alcalde, de Ciudadanos, Ignacio Gragera, avisa a Vélez de que no puede depender del voto de Vox, como ha reconocido Vélez «con descaro». Este es el motivo, según el diputado, de que el concejal que tanto ha batallado por la marca Vox, de repente, salga del partido «entre alaridos». «Ahora son tránsfugas de marca blanca al servicio de Cs», les recrimina.