En los Mini-Folk no terminaban de creerse que iban a volver a subirse a las tablas en semifinales. Ni siquiera aún después de haber defendido con solvencia una soberbia actuación con un repertorio renovadisimo en el que incluyeron dos pasodobles nuevos, dos cuplés recién salidos del horno y en el que tuvieron además la osadía de introducir nuevos elementos en un popurrí de gran nivel. Todo esto tiene aún más mérito si cabe teniendo en cuenta que apenas han tenido un fin de semana que han aprovechado al máximo para preparar su actuación, ya que no se veían cruzando la muralla de las preliminares. «Nos pusimos a escribir rápido desde el viernes por la noche porque no nos lo esperábamos», explica Miriam Gamero, una de las componentes de esta joven agrupación salida desde la cantera.

La clave, como se suele decir en este tipo de ocasiones, ha sido mucho trabajo condensado en poco más de dos días. «Ha sido todo ensayo, ensayo y ensayo. Sábado por la mañana y por la tarde. Y el domingo igual», relata Lucía Ramírez, otra de las astronautas que volvió a viajar en la noche de este lunes. «Estábamos en casa comiendo y con los cascos puestos escuchando los pasodobles», añade la murguera. 

Una noche mágica

Y es que en esta murga valoran más el pase de este año que el de la pasada edición, cuando era 18 agrupaciones las que participaban. «Hemos disfrutado mucho. Ha habido mucha emoción. Cuando hemos salido ha sido algo increíble», asegura la joven Miriam Gamero. Aún así, hablar de un hipotético pase a la gran final del viernes lo consideran muy precipitado. «Para la final no tenemos nada, pero si pasamos nos ponemos en un momento», declaró en tono jocoso Lucía aún desconociendo cuáles serían los designios del jurado en la noche del martes.

Y es que en una semifinal de gran nivel, Los Mini-Folk no desentonaron. Todo lo contrario. Y eso que actuaron justo antes del descanso después de unos siempre desternillantes Water Closet y unos Marwan que cada año consiguen más complicidad con el público. «Hemos competido en una noche llena de murgas grandes. Es todo un sueño». Tras ellas y el descanso, le tocó actuar a unos Mirinda que han dado el pelotazo con su tipo de beatas; los Al Maridi, que siempre están en la terna de grandes favoritos y unos Dakipakasa que regresaron a esta ronda tras cinco años de ausencia.