El Reglamento de Participación Ciudadana del Ayuntamiento de Badajoz aprobado hace tres años por unanimidad de todos los grupos municipales, recoge en su preámbulo el compromiso y la voluntad municipal de crear y consolidar un sistema de participación adecuado a la democracia local que refuerce el derecho constitucional a la participación en los asuntos públicos proclamado en el artículo 23.1 de la Constitución Española. Y entre esos objetivos esenciales del mismo, está el de profundizar en la extensión de la participación ciudadana como fórmula más democrática de desarrollar la gestión local.

En las II Jornadas de Participación Ciudadana y Movimiento Vecinal celebradas hace pocos días insistíamos en la idea de profundizar y fomentar esta participación de las Asociaciones Vecinales como parte de la sociedad civil, como una manera de entender la organización de la acción política contando con la ciudadanía. Porque la ciudadanía no quiere ser protagonista tan sólo una vez cada cuatro años cuando asistimos a ejercer el derecho de participación y porque participar, proponer y decidir no se acaba en ese ejercicio democrático al que tiene derecho la ciudadanía.

Y para que ello se pueda dar en toda la extensión y desarrollo del derecho hay que creer. Creer en el derecho a la participación, en el de petición, en el de audiencia, en el de la iniciativa ciudadana. También en el derecho a unos presupuestos participativos como un proceso de normalidad y transparencia, en el que la ciudadanía y sus asociaciones pueden proponer y decidir sobre el destino de los recursos municipales, estableciendo unas demandas y preocupaciones, priorizando las más importantes e incluyendo la anualidad correspondiente en los presupuestos. Por ello hemos dicho en nuestras jornadas que hay que creer en un modelo, porque si los representantes políticos así lo han votado y recogido en una norma, lo que tienen que hacer es cumplir el compromiso de lo publicado y ponerlo en práctica. Lo contrario es renovar promesas y discursos, y como consecuencia distanciar al ciudadano de la cosa pública al comprobar este que el papel vuelve a aguantarlo todo.

Por ello y por otras razones lo que estamos solicitando como representantes vecinales es reconocimiento y respeto. Desde la responsabilidad y el sentido común cuando planteamos reivindicaciones basadas en los argumentos de la experiencia y de conocer nuestras calles y ciudades. Por las quejas de nuestros vecinos y ciudadanos, por nuestro caminar diario por nuestros barrios. Porque un barrio no son las cuatro calles que más se visibilizan. Y porque comprobamos como hay zonas de nuestras ciudades donde se invierte todos los años y hay otras en las que no se invierte en años.

Por ello vamos a dar pasos para avanzar en los próximos meses en alzar nuestra voz ante instituciones y ayuntamientos con el objetivo de mejorar el derecho de participación. Es siempre muy positivo debatir desde la diversidad de las opiniones basadas en el diálogo, el respeto y el reconocimiento de las partes. 

Es muy importante, porque contrastar modelos desde una visión tratando de poner luces largas es enriquecedor y nos ofrece oportunidades. En este sentido avanzamos en las pasadas Jornadas en clave de regionalizar el derecho de participación ciudadana, solicitando un Reglamento de Participación único para todos los Ayuntamientos de nuestra región. Porque el derecho de participación es un derecho que tienen todos los ciudadanos independientemente de si viven en Navalmoral de la Mata o en Llerena y tiene que darse en las mismas condiciones de igualdad. Y por ello nos proponemos en los próximos meses trasladar a la Fempex esta propuesta.

Como también avanzar para ser más fuertes, respetados y escuchados. Hemos estado de acuerdo en que debemos dar pasos porque compartimos objetivos, nos unen nuestras ciudades y nuestros ciudadanos y nuestra voz debe ser más respetada y escuchada. Para ello en las próximas semanas tendremos un encuentro para empezar a hablar sobre la constitución de una futura Federación Regional de Asociaciones. Compartir es sumar y se ha puesto de manifiesto la necesidad de unirnos para ser más fuertes y para que nuestros representantes políticos en los distintos municipios ejerzan y desarrollen aquello que el derecho de participación establece y dispone.

Para todo ello es necesario que exista voluntad política. No pretendemos ni proponemos reemplazar aquello que no nos corresponde hacer. Lo tenemos claro, pero creemos en la participación y por ello insistimos en el cumplimiento constitucional del derecho. Tenemos razones y tenemos compromiso. Queremos compartir las propuestas desde una actitud responsable como parte de la sociedad civil a la que representamos dentro de nuestras ciudades y pueblos. 

Creemos en una ciudadanía plural y diversa, porque una ciudad más sostenible y más social es posible, pero nuestros gobiernos municipales deben creérselo para poderlo compartir. Cuando se comparten políticas y se escuchan a los ciudadanos, la gestión de lo público obtiene mayor consenso en todos los sentidos y los ciudadanos pueden contar con mejores posibilidades y mayores cotas de igualdad.